Paranoia: perturbación mental fijada en una idea o en un orden de ideas.
La creación de paranoias es un proceso rápido y seguro. Aquí vamos a explicar la creación de paranoias realmente fuertes y arraigadas sobre una persona a la que estimamos o queremos, es decir, nuestra paranoia tendrá temática amorosa. Es más sencillo de lo que parece.
Siga estas sencillas instrucciones y consejos que le daremos a continuación:
1. Piense fuertemente en su persona. Busque todos sus defectos. (Consejo: si usted es poseedor de una buena memoria, será muy útil para este proceso). Recuerde o intente recordar con exactitud aquellas palabras que le dijo y que a usted le duelan o le puedan hacer sospechar.
2. Coja esas palabras. Métalas a la máquina que todo el mundo llama cabeza y deje que resuenen un rato a fuego lento. Mientas esas palabras y frases van cabando por sí solas, ponga su cabeza en modo "conclusiones" a 180ºC con un poco de aceite sucio. Es importante que no piense en los buenos ratos que ha pasado con esa persona.
3. Una vez que esas palabras hayan hecho boche en su cabeza y hayan hervido un rato, saldrán por sí solas las conclusiones. Saque las conclusiones junto con esas palabras sin pensar demasiado y recordando esos malos momentos, escúrra todo y échelo en la sartén que habíamos preparado a 180ºC con una gotita de aceite sucio, nuestra cabeza. Empiece por freir todo con un fuego rápido y fuerte (ese que quema por fuera y deja crudo por dentro). Deje en la sartén el tiempo que sea necesario hasta que usted se sienta cabreado y confuso.
4. Ponga el resultado en una gran fuente (grande, muy grande) y para adornar y dar sabor, incluya un rocío de preguntas impertinentes. Al degustar, no deje que se enfríe.
5. Debe comerse todo lo que ha cocinado, sin ayuda de nadie y sin que la fuente deje escapar el calor. Coma deprisa y saborée poco, crease absolutamente todo de lo que hay en cada cucharada como una verdad absoluta. El sabor no es muy agradable.
SUGERENCIAS: No tome postre y para beber le recomendamos una botellita del agua que queda del primer hervido.
Para quitarse el mal sabor de boca de después, se quita con otro mal sabor de boca. Vaya con la persona en la que pensó, hágale todas esas preguntas impertinentes que echó para dar sabor. Hágale saber todo lo que pensaste mientras te comías la paranoia. Después te darás cuenta que realmente lo que has comido son palabras malinterpretadas aposta, que las guisaste con todo lo malo que hay en tu cabeza y que las pusiste en una fuente demasiado grande, pues simplemente eran eso; PALABRAS. El postre que no se tomó se lo tomará ahora, es arrepentimiento, y deja un sabor salado por donde pasa, el sabor de las lágrimas.
La creación de paranoias es un proceso rápido y seguro. Aquí vamos a explicar la creación de paranoias realmente fuertes y arraigadas sobre una persona a la que estimamos o queremos, es decir, nuestra paranoia tendrá temática amorosa. Es más sencillo de lo que parece.
Siga estas sencillas instrucciones y consejos que le daremos a continuación:
1. Piense fuertemente en su persona. Busque todos sus defectos. (Consejo: si usted es poseedor de una buena memoria, será muy útil para este proceso). Recuerde o intente recordar con exactitud aquellas palabras que le dijo y que a usted le duelan o le puedan hacer sospechar.
2. Coja esas palabras. Métalas a la máquina que todo el mundo llama cabeza y deje que resuenen un rato a fuego lento. Mientas esas palabras y frases van cabando por sí solas, ponga su cabeza en modo "conclusiones" a 180ºC con un poco de aceite sucio. Es importante que no piense en los buenos ratos que ha pasado con esa persona.
3. Una vez que esas palabras hayan hecho boche en su cabeza y hayan hervido un rato, saldrán por sí solas las conclusiones. Saque las conclusiones junto con esas palabras sin pensar demasiado y recordando esos malos momentos, escúrra todo y échelo en la sartén que habíamos preparado a 180ºC con una gotita de aceite sucio, nuestra cabeza. Empiece por freir todo con un fuego rápido y fuerte (ese que quema por fuera y deja crudo por dentro). Deje en la sartén el tiempo que sea necesario hasta que usted se sienta cabreado y confuso.
4. Ponga el resultado en una gran fuente (grande, muy grande) y para adornar y dar sabor, incluya un rocío de preguntas impertinentes. Al degustar, no deje que se enfríe.
5. Debe comerse todo lo que ha cocinado, sin ayuda de nadie y sin que la fuente deje escapar el calor. Coma deprisa y saborée poco, crease absolutamente todo de lo que hay en cada cucharada como una verdad absoluta. El sabor no es muy agradable.
SUGERENCIAS: No tome postre y para beber le recomendamos una botellita del agua que queda del primer hervido.
Para quitarse el mal sabor de boca de después, se quita con otro mal sabor de boca. Vaya con la persona en la que pensó, hágale todas esas preguntas impertinentes que echó para dar sabor. Hágale saber todo lo que pensaste mientras te comías la paranoia. Después te darás cuenta que realmente lo que has comido son palabras malinterpretadas aposta, que las guisaste con todo lo malo que hay en tu cabeza y que las pusiste en una fuente demasiado grande, pues simplemente eran eso; PALABRAS. El postre que no se tomó se lo tomará ahora, es arrepentimiento, y deja un sabor salado por donde pasa, el sabor de las lágrimas.

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