sábado, 22 de enero de 2011

Quien echa a perder sus despedidas


...poco puede esperar de los reencuentros.
Y me iba sin decir nada, pero poco más podía decir. Y pensaba que me estabas mirando ir, cargada de trastos, siempre tan torpe, me iba después de habernos dicho tantas cosas sin abrir la boca. Y sentía que me seguías mirando a pesar de que ya había doblado la esquina, que seguías mirándome a pesar de haber subido las escaleras, entrado en mi casa, después de haberme desvestido y vuelto a vestir, sentía que me seguías mirando a pesar de que yo estaba dentro de mi cama, que me seguías mirando mientras dormía, sentado en el mismo sitio donde me dejaste. Sonriendo o quién sabe si llorando.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario