Hagamos una cosa, y hagámosla juntos; construyamos un sueño. Para ello tú sólo tienes que leer este texto, yo seguir escribiéndolo:
1. De esas frases que se nos quedan en la cabeza resonando en los momentos de máxima inspiración, yo cojo una, la que más nos gusta a ambos, la que ya habíamos pensado. Tú sigue leyendo.
2. Compro cartulina, cartón o papel, cualquier cosa que sirva para construir el molde de las letras y pintura. Tú sigue leyendo.
3. Rotulo en cada cartulina, en cada pedazo del cartón cada una de las letras que componen esa frase, o como yo lo llamo, ese sueño en forma de palabras. Luego recorto el relleno. Tú sigue leyendo.
5. Coloco en la pared una letra, y rocío sobre ella pintura. Así sucesivamente con cada pieza. Cuando he terminado sólo tengo que tirar el excedente del sueño, aunque seguramente me quede con algo como recuerdo. Tú sigue leyendo.
6. Y para terminar me marcho. Lloro, río, me acuerdo de lo bueno a tu lado, me acuerdo de las cosas que nos dijimos algún día cerca de ahí. Seguramente, y por mi buena memoria (que en este caso, para nada es buena) me hará acordarme de algo malo o de algo que me dijiste y que más tarde perdió significado, pero eso no importa sin tengo algo bueno al lado en lo que fijarme. Ahora tú, tienes que pasar por delante del muro, leerlo, acordarte de mí y dejar que tus sentimientos hagan de las suyas.
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