domingo, 13 de febrero de 2011

No sabes lo rápido que sale.

Cierro los ojos.
Estoy sentada en una sillita de madera, algo incómoda, frente a una ventana metálica. En la ventana se puede ver un sol amarillo que no calienta despidiéndose de mí, un poco de barro y pegotillos de cesped, como las flores silvestres que salen cuando empieza a ser primavera. Estoy mirando el paisaje, buscándo quizá un gato, o queriendo ser yo un gato. Llegas por detrás, te oigo abrir la puerta, me pones la mano en un hombro, me asusto y no me doy la vuelta. Te agachas, me das un beso en la mejilla y yo de reojo puedo ver tu ojo derecho abierto, mirándome. Sonrío, me sonrojo, y me doy la vuelta en mi asiento, nos vemos las caras. Te pones de pie, miras la ventana y yo te miro aún sentada en la silla. Te tiras a la cama suspirando de cansancio. Me dirijo hacía ti despacio, sin hacer ningún ruido, me pongo a tu lado y nos abrazamos. Huelo a vainilla porque me acabo de duchar con un gel especial, pero no es un mal día. Tú sigues oliendo a ti. Me levanto para echar el pestillo a la puerta. Pero me quedo mirando un poco el paisaje que hay tras la puerta, como una boba. Te has colocado a mi espalda sin hacer ningún ruido, no me he dado cuenta y tu caricia en el cuello me estremece. Me bajas la cremallera de atrás, me doy la vuelta; estamos cara a cara y de pie. Sonrío y tú también, levemente. Mientras me vas dejando sin nada que no sea la piel entre nosotros dos, me cojes un melocotón del bolsillo. Nos disponemos a tener una agradable siesta, antes de cenar.

Abro los ojos y leo: "Bloque del periodo entre guerras (1919-1939). Tema 2: Los felices años '20 y el crack del '29. Punto 2: EE.UU. una gran potencia económica" Cojo el boli azul y escribo: "Al finalizar 'La Gran Guerra, la potencia económica..."

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